Viviendas in-dignas

Un hábitat digno está compuesto más que por un techo y cuatro paredes. Debe reunir las condiciones para ser considerado una vivienda adecuada

El derecho humano a la vivienda  es mucho más que acceder a un espacio con paredes y techo donde habitar. Una “casa digna” no se limita solo a la infraestructura. Así lo establece la normativa internacional como el sistema de protección de derechos humanos de la ONU y la OEA, que han emitido tratados suscritos por Venezuela como Estado miembro.

El artículo 82 de la Constitución de Venezuela también consagra el derecho a vivienda “adecuada, segura, cómoda, higiénica, con servicios básicos esenciales que incluyan un hábitat que humanice las relaciones familiares, vecinales y comunitarias”.

El derecho a la vivienda y nivel de vida adecuado para los más vulnerables de la sociedad, como los refugiados y desplazados por desastres naturales o provocados por el hombre,  también está consagrado en la Declaración de Estambul sobre los Asentamientos Humanos, firmada en la Conferencia de las Naciones Unidas en Estambul, Turquía (1996). Resalta que las necesidades de estos grupos deben ser atendidas con “soluciones rápidas y duraderas” y contar con protección con protección internacional.

“La calidad de vida no lo determina la vivienda en sí, sino su entorno y las condiciones que configuran el hábitat”. Para el arquitecto y profesor universitario Alfredo Cilento Sardi, estudioso  de vivienda en Venezuela, más que otorgar casas, hay que garantizar condiciones para vivir. Sostiene que, al tratarse de vivienda social, debe estar mejor proyectadas que incluso las de las clases más pudientes por estar dirigidas a las familias de bajos ingresos en la sociedad. “El Estado tiene el deber de atender mejor sus necesidades, ofrecer más espacio público porque suelen ser viviendas con menos espacios”.

Condiciones y contexto en Misión Vivienda. Av. Bolívar, la Victoria I y II / Montalbán I y Ciudad Tiuna. Fotos: Abrahan Moncada, Lisseth Boon y Carlos Ramírez

Cilento piensa que más que atender al déficit de vivienda, hay que garantizar condiciones “para que la gente pueda acceder a la vivienda adecuada, así como créditos accesibles, terrenos urbanizados, equipamiento y servicios que funcionen”. Agrega que en estos tiempos de escasez, hiperinflación y hambre, la vivienda pasa a un segundo plano ya que hay que atender problemas más urgentes como el hambre.

Cilento sostiene que la MV no resuelve el problema de la pobreza. “No resulta suficiente trasladar a los pobres a estos edificios, no cambiará su condición si no le ofreces oportunidades. La pobreza se genera por la falta de empleos y/o bajos  salarios que no permiten cubrir la canasta alimentaria”. Resalta que la pobreza en Venezuela ha crecido 90% y pobreza crítica 60%, según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), realizada por las universidades Ucab, USB y UCV. “Son situaciones que no se resuelven construyendo Misión Vivienda. Incluso, al trasladarlos de los barrios y ubicarlos en los edificios, incrementas los gastos a la gente, como el transporte en el caso de las ciudades guetto.  Los aislas, los empobreces más”.

Desde la creación de la GMVV en 2011, el gobierno venezolano ha insistido en presentar número de viviendas construidas sin detallar el estado de las construcciones ni su equipamiento. A lo sumo, en sus presentaciones televisadas se limita a exhibir un “apartamento modelo” con sus sonrientes nuevos inquilinos. El gobierno de Maduro, siguiendo la línea de Chávez, se muestra empeñado en cumplir la meta de 3 millones para 2019, una entrega que resulta imposible auditar y que organizaciones gremiales y profesionales ponen seriamente en duda. No han permitido que instituciones gremiales como el Colegio de Ingenieros hagan una evaluación de las edificaciones.

Esta insistencia en entregar casas sin reparar en las condiciones entra en contradicción con la aspiración del que puso la primera piedra de este proyecto,  Hugo Chávez, quien durante el acto de lanzamiento de la GMVV que tuvo lugar en el Teatro Teresa Carreño del 30 de abril de 2011, defendió que “más allá de la cantidad de viviendas, se trata de la calidad, de un nuevo hábitat, una nueva vida”.

30 de abril de 2011

Chávez anuncia el lanzamiento de Misión Vivienda Venezuela desde el salón Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño

La prisa ha sido tal que en 2014, ante la imposibilidad de cerrar ese año las 400 mil viviendas planteadas como meta, el ministro de Vivienda de aquel entonces, Ricardo Molina, anunció en septiembre de 2014 la activación del “Plan Remate” en la reunión número 29 del Órgano Superior del Sistema Nacional de Vivienda. Hasta ese momento, sólo se habían logrado terminar 62.016. Cuatro años después, los objetivos no han sido rematados.

Sin condiciones

“Claro que mejoró mi situación, un rato largo”, afirma *Julián, vecino del Desarrollo Habitacional Comunal  Los Caciques de La Yaguara, un conjunto de 4 torres y 480 apartamentos bien pintadas con caminerías, jardineras, plaza central común  con un Chávez deforme dibujado en una pared. Está situado en una colina que colinda con Vista Alegre, una urbanización clase media del noroeste de Caracas con la que no tiene comunicación porque la vía de asfalto  que las une fue cerrada debido a un deslizamiento producido por un bote de aguas blancas. Como otros tantos urbanismos de la GMVV, quedó a medio terminar, no tiene ningún tipo de comercio, ni Pdval ni Mercal y hasta la fecha no han creado ruta de transporte, pese a la insistencia de sus líderes comunitarios. Para tomar una “camionetica” (como le llaman a los buses urbanos en la capital) hay que caminar medio kilómetro hasta el borde de la carretera suburbana que conduce a El Junquito.

Como buena parte de los que habitan en Los Caciques, *Julian fue trasladado directamente desde el urbanismo Nueva Tacagua, una zona del Municipio Libertador declarada en situación de riesgo, sometida a constantes deslizamientos desde unas 4 décadas, mucho antes de la llegada del chavismo al poder. Otros vecinos provienen de refugios a su vez conformados por damnificados de otras barriadas  de Caracas. 

Estar “mejor que antes” es una respuesta constante entre los habitantes de las misiones vivienda que fueron entrevistados por Runrunes.  Prácticamente la totalidad de los ocupantes de la GMVV vivieron previamente en refugios habilitados por el Estado tras perder sus casas debido a las fuertes lluvias de finales de 2010. Sólo en el Distrito Capital existían 286 refugios (donde habitaban 61.304 damnificados) en 2012, según el Ministerio Alimentación. Hoy en día, fueron ubicados en los urbanismos.

A la hora de comparar, las referencias de los habitantes de las Misión Vivienda son un compendio de precariedades: hacinamiento, escasez, racionamiento, falla de servicios públicos, falta de privacidad, amenazas de autoridades, violencia, vulnerabilidad ante desastres naturales. Pobreza. Tener un techo y casa donde vivir después de estar sometidos a esas condiciones constituyen una considerable diferencia.

Las carencias no son uniformes en todas las MV de Caracas. Algunos se encuentran en mejores condiciones que otros, situación en la que influye -aunque no siempre- la capacidad de organización de los consejos comunales y el tamaño (que permite llegar a acuerdos y dirimir diferencias de forma más expedita, aunque esto no es determinante).

15 de noviembre de 2012

Chávez dice en un gabinete que la GMVV es un ejemplo de “alta eficiencia”

Un ejemplo sería el Camino a la Victoria I y II, ubicados en la calle 2 de Montalbán I. Formado por tres torres de 9 pisos (el cuarto nunca se construyó), tiene área común con bancos y jardinería, acceso a discapacitados, funciona el ascensor. No viven allí “pranes” (a la manera de los líderes carcelarios de Venezuela) que controlan los movimientos de la torre y aunque no cuentan con equipamiento, tienen acceso a múltiples servicios, escuelas, ambulatorios y medios de transporte. “No dan problemas a la zona”. Podría pasar como cualquiera de otros de los edificios bajos para clase media que hay en una urbanización de quintas. Así lo certifica *Maria, una joven que vivió con su familia en calidad de damnificada durante tres años en un refugio en La Vega antes de ser asignados a al actual edificio de la GMVV en 2013. Desde entonces, no ha logrado  conocer a nadie de la vecindad. Dentro de un mismo perímetro, dos mundos se miran mutuamente con desconfianza.

Algunos urbanismos han diseñado un manual de convivencia. Pero no siempre se aplica. Un ejemplo exitoso es el del complejo Omar Torrijos, ubicado en la avenida Bolívar al centro de Caracas. Según testimonio de los vecinos, las familias se fueron organizando desde los refugios donde se encontraban antes del traslado y hasta los invitaron a participar en las construcciones de sus propias viviendas. Tienen la particularidad de que las paredes pueden tumbarse para así ir ampliándolo en la medida que va creciendo la familia.

Los arquitectos, ingenieros  y expertos consultados coinciden en que hacer un vivienda es mucho más que construir y que no puede prevalecer la cantidad ante la calidad. Debe garantizarse un acompañamiento social una vez las familias se instalen en sus nuevos hogares, así como también educación, comercio, áreas verdes, transporte, lugares de esparcimiento y trabajo.

Equipamiento y servicios

Una vivienda digna no solo se reduce a tener un techo y cuatro paredes. 62% de los urbanismos visitados no cuentan con servicios de salud, 71% no tienen centros educativos, 91% sin instalaciones para actividades culturales y en 43% no existen espacios recreativos ni deportivos

Servicios

Equipamiento dentro de los edificios de los 21 urbanismos visitados en Caracas

  • Electricidad (18) 86% 86%
  • Agua (15) 71% 71%
  • Gas (10) 48% 48%
  • CANTV (9) 43% 43%
  • Eficiencia energética (0) 0% 0%

Fuente: Base de datos de Runrun.es

Infografía: Juan Carlos Hernández

“No hay análisis de comportamiento social, estás colocando gente en cajones. No hay condiciones para vivir, para darle un hogar. Está el caso de Ciudad Caribia, ubicado a 30 kilómetros de Caracas con problemas  de transporte y servicios. Eso es como llevar a un grupo de leprosos a un sitio alejado y abandonarlos allí. No hubo controles técnicos ni planificación”, explica el ingeniero Eduardo Madrigal, director de Infraestructura, Maquinaria Pesada y Energía de la Cámara Venezolana de Construcción.

El otro tema crucial es la diferencia entre la Misión Vivienda y el barrio, desde el punto de vista conceptual. Una gran parte de estas familias reubicadas provienen de barriadas populares, que crecen de manera endógena y van construyendo su propia historia a medida del paso del tiempo. “En el barrio llega un grupo familiar y se empieza establecer, y va creciendo, y llega otro, y así por años.  Así se va creando capital social. La Misión Vivienda es todo lo contrario, esto causó muchas tensiones inicialmente. Personas que nunca pagaron servicios tenían que acostumbrarse a pagarlos, por ejemplo”, comenta Luis Cedeño, sociólogo y director del Observatorio de Delito Organizado y Paz Activa, quien agrega que la MV parece ser un “experimento social”.

La GMVV terminaron condensando todo lo que critican a las “ciudades neoliberales”: abandonan parques y plazas, la basura se convierte en problema de salud pública, los espacios de esparcimiento y el paisajismo brilla por su ausencia. Donde los ciudadanos resultan excluidos por las autoridades que deciden por ellos”. La descripción corresponde a  Sixto Cesarino en el ensayo “Ciudad Socialista, utopía o Democracia”, publicado en A Plena Voz en febrero de 2017, quien sostiene que la ciudad neoliberal es “antidemocrática, segregacionista y excluyente y caótica”.

Servicios disponibles en las áreas comunes

Ascensores

  • Sí tienen 38% 38%
  • No necesitan (edificios pequeños) 33% 33%
  • Dañados 29% 29%

Estacionamiento

  • Sí tienen 19% 19%
  • Sin terminar 38% 38%
  • No 43% 43%

Transporte

  • 33% 33%
  • Deficiente, irregular. Casi no existe 58% 58%
  • Sin terminar 9% 9%

Recolección de desechos

  • 9% 9%
  • Instalados pero luego clausurados 38% 38%
  • No 52% 52%

Movilidad para personas con capacidades especiales

  • 48% 48%
  • Solo en algunas áreas 43% 43%
  • Sin terminar 9% 9%

Retiro de frente (al menos 5 metros)

  • 14% 14%
  • Sin terminar 86% 86%

Instalaciones Deportivas

  • 38% 38%
  • Deteriorados, abandonados 14% 14%
  • Sin terminar 48% 48%

Áreas recreativas

  • 57% 57%
  • No 43% 43%

Fuente: Base de datos de Runrun.es

Para Cilento es fundamental preparar a la gente  que van a ser ubicadas en los nuevos desarrollos urbanos. “Los extintos Banco Obrero e Inavi (organismos encargados en gobiernos anteriores del chavismo en ejecutar los programas de la vivienda popular) tenían un departamento de acción social que además de la selección, se encargaban de dictar talleres y acompañar a los recién llegados habitantes”.

En el informe sobre la Misión Vivienda, el IMUTC deja constancia que la GMVV incluyó talleres de formación integral para las personas a la que adjudicaron viviendas, dictados por  la Fundación Caracas (Fundacaracas), adscritos a la alcaldía de Libertador. Tenían por objetivo preparar a las familias para la nueva convivencia e integración, ayudándolos a incorporarse en los nuevos entornos. Se les capacitó sobre la ley de Régimen de propiedad de la GMVV; gestión de proyectos socio-ambientales para las comunidades; identidad y diversidad cultural y comunicación para la convivencia. Pero no se conoce amplitud ni seguimiento de estos  programas, resalta la urbanista Zulma Bolívar, exdirectora del instituto.

“Algunos se comportan como si hubieran traído el barrio a la Misión Vivienda. Creen que pueden poner la música a todo volúmen como hacían antes, no respetan a nadie”, dice *María B. sobre la convivencia en el urbanismo de Antímano, uno de los edificios construidos por la compañía estatal Metro de Caracas. En este conjunto de 4 torres llega el agua con fuerza y nunca se va la luz. Se ubica justo al lado de la estación de transporte subterráneo del mundo nombre y tiene a la mano un sin fin de comercios y centros asistenciales, incluso la privada UCAB.  Pero en estos edificios de 5 pisos y apartamentos de 45 metros cuadrados existen otros problemas, como la inseguridad. El ascensor de la torre 1 se dañó, nunca lo arreglaron y poco a poco lo fueron desvalijando.

En ese grupo de edificios fueron asesinados dos hermanos el 11 de octubre de  2016 durante una incursión de la Operación Liberación del Pueblo (OLP) en Antímano, “por tener en zozobra a la comunidad”.  

Habitante de Ciudad Caribia conduce su motocicleta hacia el interior del edificio. Foto: Carlos Ramírez

*Nombre ficticio para proteger la identidad del entrevistado

Caos y desinformación

El gobierno de Nicolás Maduro insiste en presentar números de viviendas construidas sin demostrar su calidad. La Misión Vivienda está fabricada con cifras inexactas y supuestos avances que no pueden auditarse