Los nuevos vecinos

Entre la convivencia y la integración

Existe un paredón entre la ciudad y la Misión Vivienda, aunque se encuentren insertos en el corazón de Caracas.

Desde su lanzamiento en 2011, siempre ha sido cantera de tensiones urbanas por todas las presiones que ha implicado. Fue un proyecto impuesto, no consultado ni planificado que cambió el rostro de la ciudad, lo que se salta la ley de ordenamiento urbano, observan los expertos consultados por Runrunes.

La improvisación del proyecto se puede percibir con mayor vehemencia en la avenida Libertador de Caracas, donde se construyeron – sin estudios previos- nuevas viviendas de este programa social sin prever equipamiento ni ampliación o acondicionamiento de servicios , observa Carlos Alberto González, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Caracas.

A juicio de la ex directora de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, María Isabel Peña, la falta de planificación en el levantamiento de los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela en la Libertador hizo que colapsaran los servicios en los alrededores de la arteria caraqueña.

El estudio “Avenida Libertador y el modelo de la ciudad compacta” elaborado por Peña en 2013 determinó que en el tramo entre Chacao y Maripérez hay 2.770 viviendas (entre construcciones de la Misión Vivienda y un par de edificios que fueron remodelados por el gobierno), lo que supone un total de 12.465 personas.

El tramo de la Av. Libertador entre Chacao y MAripérez alberga al menos a 12.465 personas. Foto: Abrahan Moncada

“Es como agarrar a la población de la Colonia Tovar o de Urbino en Italia y lanzarla allí. Es como quien llega tarde a una piñata sin regalo”, dijo Peña.

“Esa puesta ahí de personas en las entrañas de Caracas generó un caos inmediato, no se hizo de forma armónica. Pareciera que lejos de beneficiar a un sector desfavorecido de la población, les interesa tener a militantes para la defensa de la patria en esos espacios”, apuntó Josefina Baldó, ex presidente del Consejo Nacional de Vivienda.

“El impacto en la ciudad ha sido negativo, en algunas zonas se excedió en altura y dimensión, no se respetó el metraje de fondo, no se hicieron estacionamientos, hay problemas con los ascensores (en 29% de los edificios visitados por Runrunes no funcionaban)  y existen denuncias sobre normas de convivencia”, salió al paso Roberto Orta, presidente de la Cámara Inmobiliaria del área metropolitana.

La GMVV implicó un incremento poblacional. Según el censo de 2011 en el casco central de Caracas residen 249.879 habitantes. Con la construcción de nuevos urbanismos de la Misión Vivienda se suman 10.796 habitantes nuevos en la zona (4% de incremento poblacional) que vivirán en 2.400 viviendas, indica el informe del Imutc.

En los alrededores de Sabana Grande también vivirán 7.884 personas en 1.752 viviendas que se sumarán a 65.283 residentes censados en 2011 (12% de incremento poblacional).

Es decir, se incorporó un extra de la población sin crear nuevos servicios o acondicionar.

Basándose en la norma 151 de la Reglamentación para nuevos urbanismos, el IUMTC midió el impacto que supondría la llegada de la Misión Vivienda en algunas zonas específicas de Caracas. Tomando en cuenta que en enero de 2015 se habían entregado 34.942 viviendas (distribuidas en 74 edificios, los que incluyó el organismo en su estudio), el instituto metropolitano calculó que para atender a toda esta nueva población en Caracas (41.776 personas más) se necesitaba crear 94 hectáreas de áreas verdes; 17.410 puestos de estacionamiento, generar casi 250 mil kilowatios de electricidad adicionales y disponer de tres camiones de basura para recolectar 125.971 kilos de basura al ano, siguiendo los preceptos de las ordenanzas municipales.   

Sólo en Sabana Grande se incrementó la población en 12%, con 7728 nuevos habitantes, según el IMUTC. En Maracao creció 11% (cuya uso de zonificación era industria y comercio). “Se desmejoró la calidad de vida que la gente que estaba allí. no se construyeron más escuelas, más liceos, ambulatorios ni parques. No se tomaron en cuenta los requerimientos que obliga la ordenanza. “Si la construcción hubiese correspondido a un privado, ingeniería municipal no lo hubiese aprobado”, opina Bolívar.

Buena parte de los urbanismos visitados por Runrunes que no contaban con equipamiento dentro de sus linderos, tenían algunos en las inmediaciones pero que ya atendían a la población existente. No se crearon servicios adicionales para atender las necesidades de los nuevos vecinos.

La GMVV levantó edificios sin ampliar servicios y equipamiento, sin tomar en cuenta que los existentes ya atendían las necesidades de una población anterior a la llegada del programa social.  33% de los conjuntos visitados por Runrunes (7 de 21) no tenían institutos educativos cercanos; 24% (5 de 21) no contaban con centros de salud; 76% (16 de 21) no había industrias -tradicionalmente fuentes de trabajo- ni locales comerciales en 38% (8 de 21); en 48% (10 de 21) estaban ausentes los espacios recreativos y los parques y/o jardines no existían en 52% (11 de 21) de los urbanismos.

La GMMV también es congestionamiento.   La mayor parte de los edificios de la misión vivienda se construyeron en zonas de mayor densidad poblacional de Caracas y no en los terrenos destinados a la expansión urbana.  Según ordenanzas, la aprobación de estas construcciones deben pasar por los consejos municipales. No es simple coincidencia que 90% de los urbanismos se levantaron en el Municipio Libertador, gobernado por un alcalde afín al chavismo.

La decisión de construir precisamente en las zonas más pobladas de la ciudad contradice el mandato de Chávez cuando anunció el lanzamiento de la GMVV “Hay que desconcentrar el casco central”, dijo en  2011.

94% de las misiones contruídas en Caracas se ubican en el municipio Libertador, explica la exdirectora del IMUTC, quien insiste en que urbanismo es un término mal utilizado. “Urbanizar es parcelar sobre un terreno virgen, planificar, dotar de todos los servicios. Las MV son más bien conjuntos residencial”. Las misiones congestionan aún más las zonas con alta densidad en Caracas. Las levantaron  sobre todo sobre la línea del metro. Aparte, fueron construidas en la zona con mayor cantidad de empleos, lo cual no implica que pueden cubrir la demanda de los nuevos vecinos. En esas zonas no se crearon más puestos de trabajo, por el contrario, con la crisis en Venezuela han desaparecido”, ratifica Bolívar.

Vista desde una ventana de Misión Vivienda Macarao

Foto: Abrahan Moncada

*Nombre ficticio para proteger la identidad del entrevistado

Violencia: otra forma de segregación

Entre enero de 2011 y abril de 2018 se registraron 97 homicidios, 43 hurtos, 5 caídas de edificio, 23 hurto de vehículos, un intento de linchamiento y una violación en edificaciones de la Misión Vivienda en la Gran Caracas